Enseñanza Contextualizada. El papel fundamental del Docente en una Educación Científica.
- Jackeline Ruiz

- 21 feb 2021
- 2 Min. de lectura
La importancia de la contextualización y de la discusión del papel de la ciencia en el desarrollo social y económico es innegable para la enseñanza de las ciencias. Sin embargo, esto no debe significar una negligencia ni del conocimiento teórico ni de las estrategias que forman parte de su construcción y aplicación. Así, se dibuja un peligroso cuadro cuando se asume la contextualización como el único y primordial objetivo de la educación científica.
La Educación Científica Ayer y Hoy.
Los propósitos y metodologías de promoción de la alfabetización científica empezarán a debatirse con mayor profundidad en el inicio del siglo xx, con una intensificación de los debates en los años 50, período posterior a la Segunda Guerra Mundial y conocidamente marcado por una supervaloración del conocimiento científico en relación con otras áreas del conocimiento. En este período, los objetivos para la enseñanza de las ciencias estaban directamente influenciados por la necesidad de formación de nuevos científicos que atendiesen a la demanda impuesta por la carrera tecnológica, llevando a proyectos curriculares enfatizados en la experimentación y vivencia del método científico, persistiendo estas propuestas hasta el final de la década de los 70, cuando la posibilidad de una guerra nuclear produce una crisis en la tendencia científica y tecnológica de la enseñanza de las ciencias.
La frase anterior ayuda a dimensionar la importancia que tienen los profesores como protagonistas del cambio educativo, pues sobre ellos recae la responsabilidad de lograr que los alumnos (niños y jóvenes) trabajen juntos, desarrollen los aprendizajes clave e identifiquen una vocación hacia las ciencias y/o tecnología. Por ello, es preciso que en el nuevo modelo educativo, el docente se atreva a motivar a sus alumnos a descubrir un gusto por la ciencia y la tecnología, ya que esto, les permitirá tener mejores oportunidades dentro de la sociedad del siglo XXI.
A partir de las críticas al inductivismo y absolutismo positivistas, surgen nuevas interpretaciones para la «educación científica». Al final de la década de los 60, por ejemplo, la creciente preocupación por las cuestiones ambientales abre espacio a propuestas de una enseñanza de ciencias que tengan en cuenta los aspectos sociales relacionados con el desarrollo científico e tecnológico. En este contexto comienzan a surgir propuestas curriculares relacionando ciencia-tecnología- sociedad (CTS) con el objetivo de vinculando la ciencia con las aplicaciones tecnológicas y los fenómenos de la vida cotidiana, abordar las implicaciones sociales y éticas relacionadas con el uso de la ciencia y la tecnología y adquirir una comprensión de la naturaleza y del trabajo científico (Auler y Bazzo, 2001).














Comentarios